Mujer sentada en la ventana mientras lee un libro.

Sí, es ella

Sí es ella,

la que altera cuando toca la puerta.

La que grita y agita, si se quiere, la ira

o la que trae calma cuando más se necesita.

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Sí, es Ella, la soledad que llaman.

La que está presente aunque haya más gente.

La que habla al oído, en el momento menos justo

y no se calla si no se le da la gana.

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Soledad que viene y va,

que suele ser indescifrable,

pesada o liviana,

Tierna o lengua suelta.

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De cualquier forma es indescifrable,

unos la aprecian, otros la odian,

todos la sienten alguna vez.

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Que le vamos a hacer

al final es más leal que cualquiera

y menos necesaria que alguien,

porque de una otra manera, siempre está.

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